Carabinero de Chile: Una deuda pendiente

Carabineros de Chile acaba de celebrar su aniversario número 93 y vemos con preocupación la compleja situación por la atraviesan. El propio General Director lo señaló hace pocos días cuando reconoció que jamás había visto tanto odio hacia la Institución.

Carabineros durante décadas fue una de las instituciones más querida por los chilenos, que encontraban en ellos una institución de confianza, protectora y que concentraba los valores de nuestro país.

En este contexto, es necesario preguntarse ¿quién se preocupa de los Carabineros? ¿Chile los está dejando solos? ¿Quién protege a esos miles de padres, madres, abuelos, hijas, hijos que salen de sus casas a diario a cumplir sus turnos sin saber que les depara el destino?

No basta sólo con palabras bonitas y felicitarlos por su aniversario sino somos capaces de proteger, cuidar, valorar y respetar a los miles de Carabineros que sacrifican día a día su vida familiar, personal en beneficio de nosotros.

Hoy, lejos de las cámaras, de los debates políticos, de las crónicas de los diarios, los Carabineros día a día se arriesgan en las calles protegiendo a los chilenos, a nuestras familias, a nuestros niños, a nuestros hogares.

Seamos conscientes de que cuando caminamos por algún lugar extraño, donde no hay luz, cuando nos vemos en alguna situación que nos parece peligrosa, cada uno de nosotros  pensamos en la necesidad de tener cerca a un Carabinero. En ese momento no pensamos en las encuestas o los debates políticos, porque sabemos que son ellos quienes pueden protegernos.

Somos testigos de las permanentes agresiones a Carabineros. Los funcionarios de estas instituciones se encuentran muy desprotegidos, falta una legislación que los ampare y de apoyo político permanente en el día a día en sus procedimientos y no que a la primera oportunidad de dudas terminen sancionando al funcionario policial

Recordemos… en noviembre de 2017, un carabinero fue asesinado por un individuo al que le hizo control de identidad. Tenía 33 años, estaba casado, era padre de una niña de cuatro años y le apasionaba la cueca. En octubre del 2018, otro funcionario murió tras una persecución policial, donde además otros tres carabineros resultaron heridos. Ellos son parte de una larga y dolorosa lista de mártires de Carabineros, a quienes no podemos olvidar.

Sin embargo, nadie piensa en ellos, en sus necesidades, en sus inquietudes. Muchas veces nos olvidamos que detrás de ese uniforme hay un padre, una madre, un hijo, un hermano que también son seres humanos y que necesitan nuestro apoyo.

Hoy, el desafío del gobierno del Presidente Sebastián Piñera no es sólo restablecer la confianza de la opinión pública en la institución,  sino también recuperar la confianza de los miembros de Carabineros, que durante muchos años se han sentido abandonados y desprotegidos por la clase política.

El hecho de que una institución como Carabineros no sienta el respaldo de las autoridades puede ser desastroso, porque puede provocar que finalmente los funcionarios se inhiban en la  protección a la ciudadanía por el permanente cuestionamiento de las autoridades a su actuar, lo que podría abrir la puerta a un verdadero caos en el país.

Lamentablemente hoy en Chile los delincuentes, los extremistas o los subversivos tienen más derechos y una mayor protección de la clase política que los propios Carabineros.

Esto no sólo ha quedado en evidencia en las declaraciones de los políticos sino también porque las propias autoridades cada vez que se cuestiona el actuar policial, piden sanciones en contra de los funcionarios antes de que sean investigados los hechos, poniendo en entredicho su derecho a la presunción de inocencia.

El Presidente Piñera debe asumir un desafío importante que es hacer una modificación legal que no solamente sancione en forma ejemplar a los funcionarios policiales que cometan delitos, sino también proteja a los más de 50 mil carabineros que diariamente arriesgan sus vidas por nosotros.

Carabineros de Chile lleva 93 años cuidando a los chilenos, llevando adelante, a costa de sus propias vidas, su lema de “Orden y Patria”. Corresponde que hoy, cuando ellos nos necesitan, nos preocupemos también y los protejamos en la noble labor que llevan adelante.

Ojalá en algún momento exista la voluntad política para devolverle a Carabineros las atribuciones para combatir la delincuencia y modificar la ley para protegerlos ya que hoy en Chile agredir a un policía es gratis y no existe ninguna sanción ejemplar, por el contrario, la legislación protege más al agresor que a Carabineros.

Pongámonos un minuto en el lugar de los miles de funcionarios que arriesgan sus vidas por nosotros. ¿actuaríamos de la misma manera, pese a que la ciudadanía muchas veces respalda más al delincuente que a Carabineros? ¿tendríamos la valentía para enfrentar procedimientos policiales que signifiquen poner en riesgo nuestras vidas? ¿seriamos capaces de estar parados al frío, en la lluvia, al sol con 35 grados, las 24 horas al día los 7 días de la semana sin descanso?

Todos sabemos la respuesta asi que espero que esta reflexión sirva y aporte un granito de arena para que de una vez por todas valoremos y apoyemos a Carabineros de Chile

 

Gustavo Hasbún S.